Cómo trabajamos: resultados, no herramientas
No compras una base de datos ni un dashboard: compras confianza en tu información, horas recuperadas y cumplimiento demostrable. Este es el camino, sin letra chica.
Tres pasos, cada uno con reglas claras
Diagnóstico pagado, de alcance y precio fijos
Antes de pagar sabes exactamente qué incluye, cuánto cuesta y qué recibes: un informe con lo que tienes, lo que falta y lo que conviene hacer primero.
Proyecto de fondo
Lo que el diagnóstico priorizó, ejecutado con hitos y entregables definidos: cimiento de datos, panel, automatización o preparación para la Ley 21.719.
Acompañamiento continuo
Cuando el proyecto demostró valor, el Ingeniero de Datos Fraccional mantiene todo vivo mes a mes.
Lo que creemos (y lo que no hacemos)
Vendemos resultados: el cliente no compra Power BI ni Python — compra claridad y tiempo.
Honestidad radical sobre la IA: te decimos dónde aporta y dónde es humo, aunque eso signifique vender menos.
Técnico + docente: construimos la solución y tu equipo aprende a usarla. No cultivamos dependencia.
El cimiento va primero: no construimos paneles ni IA sobre datos en los que nadie confía.
Sin precios inflados por urgencia: alcance claro, precio claro, entregable claro.
Cumplimiento por diseño: si el flujo toca datos personales, las salvaguardas de la Ley 21.719 van incluidas.
Preguntas que deberías hacerle a cualquier consultor de datos
Si estás cotizando con varios — bien hecho. Estas preguntas te ayudarán a comparar:
- ¿Cuál es el entregable concreto del primer paso y cuánto cuesta?
- ¿Qué pasa si después del diagnóstico decido no seguir?
- ¿Quién mantiene lo construido cuando el proyecto termine?
- ¿Cómo queda mi equipo: dependiente o capacitado?
- Si el proyecto toca datos personales, ¿cómo se aborda la Ley 21.719?
Nuestras respuestas están en esta página. Compara con confianza.
Parte por el primer peldaño
Un diagnóstico con alcance y precio fijos: sabrás qué tienes, qué falta y qué conviene hacer primero — sin compromiso de proyecto posterior.